Autoestima

A veces, la forma en la que nos miramos se enturbia como el agua. En terapia podemos despejar esa mirada para que puedas verte con más claridad, cuidado y honestidad.

Reconectarte contigo para mirarte con más suavidad

La autoestima no es algo fijo; se construye, se sostiene y, a veces, también se erosiona. Puede que estés atravesando un momento en el que tu voz interna te habla con demasiada dureza, en el que te cuesta reconocer tu valor o en el que sientes que no estás siendo suficiente para ti, para los demás o para lo que se espera de ti.

Trabajar la autoestima en terapia es abrir un espacio donde puedas mirarte con honestidad y con cariño. Un lugar donde aprender a escucharte sin juicio, a cuestionar esas creencias que te dañan y a relacionarte contigo desde la comprensión y no desde la exigencia.

El objetivo

La autoestima se nutre del autocuidado, de la autoescucha y de prácticas que sostienen el bienestar emocional.

Aprendemos a integrar estas herramientas en tu día a día.

¿Te gustaría empezar a trabajarlo?

Si sientes que es el momento de fortalecer tu autoestima, puedes rellenar el formulario y me pondré en contacto contigo.

Preguntas frecuentes

Algunas señales frecuentes son: hablarte con dureza, compararte constantemente, sentir que no eres suficiente, tener miedo a decepcionar o necesitar mucha validación externa.
Si te reconoces en varias de estas sensaciones, es muy probable que trabajar la autoestima pueda ayudarte.

Depende de tu historia, de cuánto tiempo llevas sintiéndote así y de los factores que estén influyendo. Algunas personas notan alivio en pocas semanas; otras necesitan un proceso más profundo. Lo importante es acompañarte a tu ritmo, sin prisas y con sostén.

No siempre. A veces se construye por experiencias infantiles o familiares, pero también puede verse afectada por relaciones recientes, situaciones laborales, rupturas, exigencia elevada, burnout o procesos vitales que nos descolocan.
En terapia exploramos de dónde viene y qué mantiene ese malestar hoy.

Depende de lo que necesites, pero suelo combinar:

  • trabajo con el diálogo interno

  • herramientas de regulación emocional

  • enfoque EMDR si hay experiencias que bloquearon tu valía

  • estrategias de autocompasión

  • revisión de creencias y patrones relacionales

  • prácticas de autocuidado y límites saludables

El enfoque es integrador y flexible.